Globomedia, líder en producción audiovisual española en la última década, se ha adaptado con éxito a las televisiones de otros países europeos y americanos.

lunes, abril 03, 2006

En la televisión, como en la guerra, ¿todo vale?

En esta última semana, hemos sido testigos de una auténtica lucha de titanes por la audiencia del prime-time. Las dos cadenas privadas más importantes de este país, luchan para que sus series ganen la batalla del share, en detrimento de la serie de la otra cadena.

Hemos asistido a una reestructuración de la parrilla televisiva de los miércoles y jueves que, más o menos, se veía venir. Todo comenzó con el fracaso de “Esta cocina es un infierno”, que hizo que Telecinco adelantara la emisión de la nueva temporada de “Hospital Central”, serie que ha recuperado su hueco en el horario de máxima audiencia de los miércoles. Para esto, Telecinco tuvo que mover “Los Serrano” a la noche del jueves con el fin de enfrentarla a “Los Hombres de Paco”, ya que la guerra con “Aquí no hay quien viva” la tiene perdida desde hace algunas temporadas. Pero la fuerza del cinco no contaba con el contraataque de Antena 3, que también hizo cambios en su programación para mantener el enfrentamiento entre los vecinos de Desengaño 21 y la familia Serrano, ahora en la noche de los jueves. La programación se convierte así en un juego de estrategias.

El día, la semana o las estaciones del año, suelen ser los puntos de referencia a partir de los cuales se planea la programación, pero parece ser que esto ya no es lo que prima. La obsesión por el liderazgo de audiencia, que tiene como consecuencia unos ingresos económicos muy apetitosos, ciega a las cadenas sin tener en cuenta la opinión de su público. Seguramente, la presión a la que se ven sometidas las cadenas de televisión para conseguir ser los mejores, es aquella que les recuerda que están en continua valoración, tanto por la audiencia como por sus directivos. No hay que olvidar que antes que el gusto de los directivos está el de la gente que se sienta a ver la televisión y que, aunque a veces no lo parezca, es inteligente y sabe perfectamente cuando se está jugando con ellos. Por mucho que les duela a los magnates de la comunicación, para los que solo somos números, la audiencia manda, y de ella depende que una cadena sea más vista que otra y que obtenga mayores beneficios.

Y no sólo se debe tener en cuenta al público, sino también a la productora que alimenta tu parrilla. Globomedia, que actualmente produce casi todas las series de ficción española, continuamente tiene que ver como las cadenas enfrentan series que nacen de los mismos estudios. Las cadenas juegan a mover esta serie aquí y la otra allá, ante la mirada impotente de la productora que, sin comerlo ni beberlo, acaba siendo la otra gran perjudicada en esta absurda guerra. Bien es cierto que la semana sólo tiene siete días y que Globomedia produce series para las tres cadenas de audiencia mayoritaria, pero cabe destacar un caso intencionado que, como no, estuvo protagonizado por Telecinco. Esta cadena, en su afán de ser la más vista, cogió a la familia Serrano en su momento álgido, y la fue trasladando de día para ir eliminando a la competencia. Así, saltó del martes al jueves con el único fin de acabar con Emilio Aragón y sus compañeros “Casi Perfectos”. Huelga decir que esta serie también es de Globomedia…

Lo que está claro es que las dos cadenas saben que tienen productos atractivos y con posibilidades de imponerse en el prime-time. Este tipo de ficción se elabora para un público específico y para un horario en el que se garantiza que la familia va a estar sentada frente al televisor del salón de su casa, donde el adolescente suele ser el que decide qué serie ver. Los cambios de última hora sólo provocan confusión a la hora de visionar una serie. Quien pensara que podía volver a ver “Los Serrano” y “Aquí no hay quien viva”, se verá en la decisión de tener que escoger entre una de las dos… otra vez.

De todos modos, gracias a la tecnología y a la aparición de Internet, nuestra forma de ver la televisión está cambiando. La adquisición de aparatos de grabación digital, así como la aparición de Televisión de Vídeo Bajo Demanda, está generalizando una tendencia que se podía intuir desde hace ya algunos años: las personas queremos ver la televisión cuando nos apetezca o cuando podamos, y no cuando a las cadenas les convenga. Máxime cuando las cadenas no hacen más que reírse de nosotros.

Fuente: Quidsweb