La realitización de la televisión
¿Por qué Telecinco se ha propuesto recuperar un formato que nunca ha llegado a enganchar en nuestro país?La semana pasada leíamos la noticia de que Telecinco ya está preparando el reality que sustituirá a “Esta cocina es un infierno”. Se trata de “Supervivientes”, programa del que ya emitió dos ediciones con una audiencia bastante discreta. Más tarde, Antena 3 emitió varias ediciones protagonizadas por celebridades. Producido por Globomedia, el concurso era demasiado caro para la media de audiencia que cosechaba, que se situó siempre alrededor del 21%. Pero en esta ocasión, Globomedia no se encargará de la producción del programa de supervivencia, si no que lo hará la productora italiana Magnolia que parece conocer a la perfección los objetivos de Telecinco. En Antena 3 el concurso no corrió demasiada suerte, pero bien es cierto que la cadena de Planeta no ha acertado con casi ninguno de sus realities.
En los últimos años estamos asistiendo a continuos espectáculos televisivos derivados de concursos que consisten en encerrar a un grupo de personas en un determinado lugar, y con unas condiciones concretas. El origen de estos programas procede de una obra de George Orwell, "1984", donde veía a los hombres viviendo bajo la vigilancia de un ojo que todo lo ve y controla, llamado el "Gran Hermano". Se trata de lo que en España conocemos como reality shows o programas de tele realidad que, como ya avanzábamos en nuestro anterior artículo, parece que por fin están en decadencia.
¿Está realmente la gente empezando a cansarse de este tipo de entretenimiento burdo y zafio? Desde que Telecinco estrenara “Gran Hermano” (GH) en el año 2000, la cadena ha basado su parrilla en este tipo de programas-concurso, hasta el punto de enlazar un reality con el siguiente dejando sólo una semana de descanso entre uno y otro. La última edición de GH, aunque ha mantenido una excelente audiencia, ha sido la menos seguida de su historia. Pero el mayor problema viene cuando los realities no consiguen llevar el interés de los espectadores a otros programas de la cadena. Continuamente estamos al tanto de ellos porque “El programa de Ana Rosa”, “Salsa Rosa”, “Aquí hay Tomate” y “A tu lado”, entre otros, hacen posible esa retroalimentación. La cadena crea nuevos personajes de los que se nutre ella misma y donde tienen garantizado varios meses de audiencia consolidada. Pero ahora todo ha cambiado, tanto los resúmenes del reality como el programa “A tu lado”, se han visto por debajo del 20% en los últimos meses. Esta cuota de pantalla es considerada por los expertos en televisión como una barrera psicológica: si estás por encima de ello no tienes por qué preocuparte pero, si caes por debajo, puedes empezar a temer por tu puesto de trabajo o por tu programa… “La cocina del infierno” ha confirmado la decadencia del género, hasta el punto que la cadena se ha visto en la obligación de precipitar el cierre de la cocina. Ya ni siquiera las galas semanales en prime time consiguen enganchar a un número considerable de espectadores. Hace escasas semanas ya tuvo que retirar “Engaño”, un dating show convertido en reality, por sus pésimos resultados de audiencia. Ya van dos este año, pero Telecinco quiere seguir intentándolo. No decimos que le vaya a salir mal la jugada porque quizás sea la innovación lo que está fallando y la gente prefiera ver realities que se asemejen más al formato original de Endemol. En esta cadena, hemos visto como “Operación Triunfo” (OT) resurgía de sus
cenizas, y como la “Fórmula 1” se convertía en el deporte más seguido, junto al fútbol. Si en algo es especialista la cadena delegada por Vasile, es en saber cómo explotar sus productos.No es el caso de Antena 3, cuyos realities han pasado con más pena que gloria. El único éxito importante, con cuotas que alcanzaron el 50% en su recta final, fue “Confianza Ciega”. A la cadena se le acusó en su momento de haber traspasado la línea de la ética y la moral, y el programa no contó con una segunda edición. Pero, ¿acaso Telecinco no ha ido cada vez más lejos? La imagen que se le ha imprimido a estos programas en Telecinco es bastante lamentable. Desde la tercera edición de GH, la cadena tuvo muy claro el perfil de concursantes que buscaba: personajes extravagantes, extrovertidos o con problemas personales y/o psicológicos, para que el morbo y la expectación estén servidos a cualquier hora del día. Asimismo, lo que vemos es lo que nos quieren enseñar. Nos suelen mostrar las riñas, discusiones, lágrimas, risas, amores…Juegan con las emociones para enganchar a la audiencia y ver cómo, después de salir del programa, la fama y el triunfo están a la vuelta de la esquina.
Y no es que el género en sí sea malo, si no que depende mucho del tratamiento que se le dé. Quizás estemos presenciando una evolución hacia formatos totalmente blancos que entretienen sin hacer daño a nadie, como OT o “Mira Quién Baila”. Pero parece que la gente se entretiene más viendo como una panda de individuos no paran de gritarse e insultarse,
después de haber accedido a lo más penoso que existe, que es vender su intimidad. Se sigue afirmando que esto es un experimento sociológico y que los que están ahí son fiel reflejo de nuestra sociedad. Si esto fuera así, lo mejor sería agachar la cabeza y pensar en cambiar drásticamente.Los índices de audiencia suben como la espuma y la cadena se enriquece hasta la médula con unos personajes que piensan que han crecido personalmente y que tienen ya un camino hacia la fama, el glamour y el dinero, viendo después como su momento de gloria desaparece, saliendo de la escena televisiva en menos de un año. En definitiva, son títeres de la televisión.

2 Comments:
Hola a todos, enhorabuena por el artículo. Solo quería añadir que el final de los realitis aún está muy lejos pues por poca audiencia que aporten aún así les sigue saliendo rentable ya que la producción de ese tipo de espectáculos es tan barata (respecto a otros programas) que ya apenas importa ni siquiera la AUDIENCIA. Quizá exagero (porque la audiencia siempre importa) pero a lo que quiero llegar es que mientras los realitis les aporten algún beneficio o un "share" minimo, continuarán dandole vueltas a la "caja tonta" para ver de que manera pueden llamar la atención de un espectador que cada vez se perfila mas pasivo ante las imágenes y mas "cotilla sobre la vida de los demás". Y una última cosa: con las ediciones de formatos parecidos al "original" Gran Hermano lo que consiguen ( y se proponen) es aportar mayor entusiasmo por el regreso del mismo, del formato original, de Gran Hermano.
¡Hasta Pronto! David Arjona
12:40 AM
Hola David!
Llevas razón en parte de lo que dices. Por un lado, es cierto que la gente desea que vuelva el reality original después de ver formatos similares. Pero no estamos del todo de acuerdo en que las cadenas los mantengan aunque reporten un mínimo de beneficios, ya que en el caso de "Esta cocina es un infierno" lo han retirado con un 18%, cifra que muchas otras cadenas desearían para sus programas. Pensamos, y parece ser cierto, que Telecinco no puede permitirse tener ningun programa por debajo del 20% de cuota de pantalla.
Gracias por comentar! Un saludo.
10:05 PM
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